Portear en invierno

Una de las dudas más frecuentes que me plantean en las asesorías y en los talleres de porteo es cómo vestir al bebé para portear.


En verano tenemos miedo a que pase calor y solemos buscar un portabebé fresquito con el que no nos asemos. Suele ser más fácil que en invierno, con ponernos menos ropa podemos solucionarlo.


Durante el invierno sí que surgen más dudas sobre cómo vestir al bebé para llevarlo en el portabebé y cuantas capas de ropa ponerle.


Cuantas menos capas de ropa debajo del portabebé, mejor.


Como norma general, vestiremos al bebé como lo haríamos para salir en el cochecito o silla de paseo.

No es necesario añadir más ropa de la habitual, ni pondremos abrigos o buzos al bebé dentro del portabebé; esto restaría mucha comodidad al bebé y al adulto que portea, además de ir más apretados, el bebé podría pasar mucho calor.



Mejor si añadimos las capas de ropa encima del portabebé.


Vamos a ver por qué es mejor abrigarnos encima del portabebé y no debajo:
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  • Lo primero a tener en cuenta es que simplemente el hecho de ir pegaditos y en contacto ya va a generar calor y contribuir a mantener la temperatura corporal del bebé.
  • Lo segundo que debemos tener presente es que el portabebé ya actúa como una capa más de ropa (¡al menos una! en el caso de los fulares pueden ser hasta 3 capas…).
  • Como comentaba más arriba, la comodidad de llevar menos ropa dentro del portabebé también cuenta. No sólo para el bebé, si no también para el adulto.
  • Al echarnos las capas de ropa encima es más fácil quitarse ropa si lo necesitamos. Bien porque entramos a un sitio cerrado con calefacción o más resguardado, o bien porque hayamos entrado en calor por el simple hecho de ir caminando a buen paso. Supongamos que el bebé se nos ha dormido y nos hemos puesto el jersey debajo del portabebé. Vamos a tener que sacar y despertar al bebé para quitárnoslo o tendremos que pasar calor. En cambio, si me llevo una chaquetita o sudadera con cremallera encima del portabebé, puedo quitármela sin problema mientras el bebé duerme plácidamente.
  • El último punto también es aplicable para el bebé. Si lo abrigamos por encima del portabebé, si necesitamos desabrigarlo podemos hacerlo igual de fácilmente retirando lo que hayamos puesto encima.


Opciones para abrigarse encima del portabebé:


Son una opción muy práctica para ir bien abrigaditos los dos, tanto el bebé como el adulto, con una sola prenda. Estos abrigos llevan una pieza del mismo tejido que se une a la cremallera central del abrigo o chaqueta, ensanchándolo para que queda el bebé. La mayoría de ellos suelen servir también para la etapa de embarazo y después de la etapa de porteo como abrigo normal. Con lo cual, aunque puedan parecer algo caros, se pueden aprovechar durante mucho tiempo.

Abrigos de porteo y premamá Liliputi Mama Coat

Suelen servir para porteo delantero y a la espalda. La mayoría, sobre todo los abrigos, llevan también una cremallera a la espalda para poder poner el acople de porteo detrás.


Los hay para todo tipo de gustos y necesidades, más abrigados o más finitos para las menos frioleras o entretiempo.

Forro de porteo unisex jano

Incluso hay algunos unisex, que si ambos progenitores tenéis la suerte de llevar la misma talla, ¡perfecto!


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Más práctico aún que un abrigo o chaqueta de porteo me parece la opción de los cobertores de porteo. En este caso eliminamos el inconveniente de las distintas tallas entre adultos porteadores.

Se enganchan al propio portabebé o sobre el cuerpo del porteador, y suelen llevar una goma por el contorno que permite ajustarlo al tamaño del bebé en cada momento.

También puedes usarlos para portear a la espalda, no sólo delante.



Otra de las ventajas que tiene el cobertor de porteo frente a un abrigo o chaqueta es que si el adulto no es friolero puede abrigar al bebé sin necesidad de abrigarse él. O si vas a caminar y entras en calor, pero el bebé al estar quieto no, puedes abrigarlo a él y tú no necesitas pasar calor por tener que llevar un abrigo sí o sí.


Como en el caso de los abrigos, también tenemos varias opciones, con diferentes materiales que abrigan más o menos. Vamos a ver algunos de los más populares:

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  • Tejido polar: bien conocido por todos es el forro polar. Abriga, es suavecito y no ocupa mucho espacio.
  • Nylon o algún tejido similar: impermeable y cortavientos. Estos suelen proteger de la lluvia y del viento, pero no tanto del frío. Dependiendo de dónde vivas, si tienes un clima suave, pueden ser una buena opción.
  • Tejido softshell: estos son mis preferidos. Aúnan las dos opciones anteriores. Se trata de un tejido técnico con polar o micropolar en la parte interior y en el exterior llevan una capa similar al neopreno que es impermeable y también protege del viento. Además no ocupa mucho espacio.

¿Qué pasa si no tengo presupuesto o no quiero gastarme más dinero? Pues en este caso, siempre podemos echar mano de lo que tengamos por caso. Una simple manta enganchada al portabebé o a nuestra ropa con unos imperdibles de seguridad bien nos podría servir. ¿No crees? Si se te ocurre alguna idea más y la quieres compartir, estaré encantada de leerte en comentarios.



Los portabebés también son para el invierno


Los portabebés no son sólo para el verano. No dejes de salir con tu bebé o de portear porque sea invierno y llueva. Con un cobertor o abrigo y un paraguas en caso de lluvia, podéis seguir disfrutando de los paseos juntos, calentitos y secos y, además, ¡aun te quedará una mano libre!

Olvídate de hacer malabarismos con el paraguas, el carrito y el plástico de lluvia que llega chorreando a casa…

Además de la tortura que supone para algunos bebés ir metidos dentro de ese plástico…

Disfrutad del contacto y la proximidad sin importar el tiempo que haga. ¡Feliz porteo!


10 Consejos para un Porteo Seguro

El porteo, además de ergonómico tanto para el bebé como el adulto que portea, ha de ser seguro. A continuación te comparto 10 tips para que portees a tu bebé con total seguridad.

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10 tips para un porteo ergonómico y seguro.


1. Portabebé adecuado


El portabebé que elijas ha de ser adecuado a la edad y desarrollo de tu bebé. Además, también deberás escoger uno que sea adaptado a vuestras necesidades específicas.


2. El bebé siempre sujeto mientras ajustas el portabebé


Sujeta siempre al bebé con una mano mientras que con la otra colocas el portabebé hasta que consigas una tensión segura para soltarle. Bien sea con fular o con mochila, nunca sueltes al bebé hasta que el portabebé esté completamente anudado o abrochado.


3. Tensión correcta y buen asiento


Ajusta la tela de manera que el bebé quede bien sujeto, que la tela cubra su espalda y de sujeción a su cabeza y columna lo necesario según su desarrollo o estado. Por ejemplo, si está durmiendo asegúrate de que su cabeza esté sujeta. 

Forma un buen asiento debajo de su culete, llevando la tela de corva a corva y que permita una buena basculación de la pelvis que favorezca la postura correcta de caderas y espalda.


4. Espalda en forma de «C» y piernas en “M”


Un buen portabebé es aquel que se adapta a la postura natural del bebé, es decir, respeta la curvatura de su espalda en forma de «C» (cifosis) y de sus caderas manteniendo sus piernas y culete formando una «M» (lo que conocemos coloquialmente por posición ranita), con las rodillas siempre más altas que el culo.


5. Cerca de tu centro de gravedad


Coloca a tu bebé mirando hacia ti, nunca hacia el exterior, bien pegadito a tu cuerpo y cerca de tu centro de gravedad.

Si cargamos al bebé mirando al frente, además de forzarlo a adoptar una postura que no es la natural para él, lo sometemos a una sobreestimulación y pierde seguridad y tranquilidad al no tener contacto visual contigo, en caso de que se asuste, por ejemplo.


6. Cerca de tus besos


La altura correcta para colocar a tu bebé dentro del portabebé es aquella en la que alcances a darle un beso sin forzar el cuello y no le golpees con la barbilla en su cabecita.


7. Vías respiratorias libres


Su carita ha de estar siempre visible para ti. Nunca cubras su cara con la tela. Si hace frío ponle un gorrito.


8. Su barbilla no debe tocar su torso


Ni hundirse contra tu cuerpo para que pueda respirar con normalidad. Mantén su cabeza ladeada apoyada sobre tu torso y su mentón ligeramente levantado.


9. Presta atención a tu postura y suelo pélvico


Adopta tú también una postura natural y correcta mientras te colocas el portabebé y que te sea cómoda mientras porteas.

Practica un porteo no hiperpresivo®. Existen portabebés o nudos que no ejercerán presión extra sobre tu abdomen o suelo pélvico y que se pueden usar desde recién nacido. Más recomendables aún en caso de cesárea o problemas de suelo pélvico.


10. Evita movimientos bruscos y actividades peligrosas


Sé consciente de que tu campo visual es menor, por tanto evita movimientos bruscos, así como actividades peligrosas en las que puedas dañar al bebé.


Además de estos 10 tips sobre porteo ergonómico y seguro, ten en cuenta lo siguiente:

  • Practica frente a un espejo y con un muñeco o cojín hasta que adquieras seguridad.
  • Si tu bebé está intranquilo o tiene sueño, déjalo para otro momento en el que esté colaborador.
  • Y ante cualquier duda consulta con una asesora de porteo.


Espero que todos estos consejos te sean útiles a la hora de portear a tu bebé y ganar seguridad si aún no has empezado. Si tienes alguna duda adicional puedes dejarme un comentario y te ayudaré encantada.

Mochila gemelar MiniMonkey

He tenido la oportunidad de probar antes de que saliera al mercado español uno de los pocos portabebés ergonómicos pensados para porteo en tándem. Se trata de la mochila gemelar MiniMonkeyque puede usarse desde el nacimiento hasta los 12 kilos de peso (¡12 cada bebé!).


De un primer vistazo me recuerda a una doble bandolera.
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Aunque sí que es cierto que no permite ese ajuste punto por punto característico de la bandolera, aún así, me parece muy práctico cuando necesitas portear a dos bebés de manera rápida, cómoda y segura.


La base del asiento que tiene que dar soporte de corva a corva a los bebés, se puede adaptar a la medida del bebé haciendo una buena bolsa y colocando el cinturón a la altura correcta, de manera que se consiga una buena basculación de la pelvis. Para dar soporte cefálico a los bebés cuenta con un ajuste en la zona del cuello/nuca.
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Para el adulto resulta cómoda ya que distribuye el peso entre caderas y hombros de manera simétrica, algo que no se consigue con dos bandoleras que no descargan peso en las caderas. Además, los tirantes van cruzados por la espalda, de manera que se reparte el peso de manera óptima por la espalda. La única precaución que debemos tener en ese sentido es que no se nos desplacen las tiras hacia el cuello, si no que las situemos hacia los hombros.


Y como una imagen, en este caso un video, vale más que mil palabras, a continuación os muestro como usarlo:
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¿La conocías? ¿La has usado? Si es así me encantará saber tu opinión. Te leo en comentarios.

¿Por qué merece la pena pagar por una asesoría de porteo?


A menudo me encuentro familias que se "quejan" de que el bebé no está a gusto en el portabebé, o el propio adulto va incómodo y piensa que es por el peso del bebé o porque tiene mal la espalda... y suelen desistir del porteo antes de informarse y asesorarse correctamente. Es una pena, porque generalmente todo esto tiene solución, suele ser por un portabebé no adecuado, o por no colocar al bebé de manera correcta. Suelen ser pequeños matices, tanto en la colocación del portabebé como en la posición del bebé, que marcan la diferencia.


Te preguntarás, ¿para qué pagar una asesoría si en Youtube hay cientos de videos?


Para empezar porque no es oro todo lo que reluce. En internet puedes encontrar videos y explicaciones muy buenas de cómo ponerte un portabebé, y de cómo colocar al bebé en él. Pero desgraciadamente también abundan los videos desastrosos, en los que puedes ver como alguien, supuestamente experto, se enrolla una tela al rededor de su cuerpo.


¿Quieres aprender a envolverte en una tela o quieres aprender a colocar correctamente esa tela y llevar dentro a tu bebé de manera adecuada?

Cruz envolvente con fular rígido

Suponiendo que das con un buen video, que también los hay -y muy buenos-, hay pequeños matices que en los videos no puedes ver, y la persona que aparece en el video no puede corregir tus fallos o indicarte de manera personal cómo hacerlo. Todo depende de las dudas que tengas. Si más o menos tienes experiencia puede servirte dar con un buen tutorial en youtube.



Tiendas no especializadas en porteo ergonómico


Aquí la cosa se puede complicar. Generalmente alguien que no tiene formación en porteo ergonómico, y a veces ni experiencia, no sabrá aconsejarte ni asesorarte de manera adecuada. Se guiará por las indicaciones del fabricante en cuestión, que quiere vender la mayor cantidad posible de sus productos y en la cajita pondrá que se puede usar desde recién nacido hasta no sé cuantos kilos… Y generalmente no suele ser así. Hay muchas cosas a tener en cuenta, características y circunstancia particulares de cada familia, edad, peso, altura y desarrollo de cada bebé… 


Alguien sin formación específica y sin experiencia, por muy honrado que sea y por mucha voluntad que le ponga, no podrá asesorarte de manera adecuada. Muchas veces, por poner un ejemplo, incluso confunden los fulares semielásticos con los elásticos, y NO se usan de igual manera.



Y si le compro un portabebé, ¿por qué encima tengo que pagarle a la asesora para que me enseñe a usarlo?


En este mundo hay de todo… hay personas que valoran el trabajo ajeno, y otras que no saben más que exigir todo gratis. Pero nada es gratis. Puede que sea gratis para ti, pero no para la persona, que ha invertido su tiempo y su dinero en formarse, que probablemente lleve años a sus espaldas de experiencia propia en porteo y asesorando a numerosas familias, que a un simple vistazo puede decirte cuál es tu error y cuál es la solución. Esto no lo consigues viendo un video de youtube, o si lo consigues te llevará mucho tiempo descubrirlo y ver muchos videos para aprender a distinguir los buenos de los malos.


Piensa que esa asesora que está en su tienda, tiene más cosas que hacer, no solo estar allí por amor al arte. Probablemente tendrá labores que hacer en la tienda, colocar, etiquetar, subir productos nuevos a la tienda online, a las redes sociales… que tendrá que quedarse después del cierre para hacer lo que no le ha dado tiempo. También tiene familia, hijos, amigos, con los que le gustaría estar paseando y disfrutando. Ese tiempo que te dedica a ti «gratuitamente», es a costa de quitarlo a su familia, a sus hijos… ¿Tú estarías dispuesto a ir a trabajar gratis? Dirás: «si es un momentito de nada…» Ese momentito mínimo serán 15-20 minutos, a veces incluso una hora… Y aunque sean 10 minutos, un momentito, más otro momentito, más otro momentito… Acaban sumando muchos momentos. Tiempo que no vuelve. Y el tiempo es oro, ¿verdad?


No me malinterpretes, esto es a modo de reflexión más que desahogo, un intento de que se valore mi trabajo como asesora. Me gustaría que se tuviera en cuenta antes de venir a exigir (a veces) que enseñe a colocar un portabebé de manera gratuita, incluso cuando no lo has comprado en mi tienda, y encima pones mala cara cuando te explico que puedo ayudarte si concertamos una cita previa para una asesoría o, que puedes venir a alguno de los talleres que suelo realizar regularmente. También suelo realizarlos gratuitos una vez al mes (que curiosamente se llenan), pero los que son de pago… esos ya cuesta más que salgan adelante… 

Como te digo, esto es una invitación a reflexionar, a que pensar que es lo que hay detrás del trabajo de una asesora de porteo. A que valoréis si merece la pena pagar por un servicio que os puede cambiar un pequeño-gran ámbito de vuestra vida, que os puede ahorrar tiempo de videos inadecuados de youtube, dinero a la hora de comprar un portabebé que no se adapta a vuestras necesidades, a ir o no a gusto con vuestro portabebé… Sí, al final también es vuestro tiempo y vuestro dinero.


Si has llegado hasta aquí te doy las gracias por leerme y por valorar mi trabajo. Si crees que puede ser interesante dar a conocer esta información, por favor, comparte el texto. 

Beneficios del Porteo Ergonómico

10 Beneficios de Portear a tu bebé
10 Beneficios de Portear a tu bebé
  • Fortalece el vínculo entre porteador y bebé. Con la madre el vínculo ya está establecido, pero al papá a veces le cuesta encontrar el lugar en el binomio mamá-bebé. Con ayuda del porteo, el papá también puede establecer ese vínculo con el bebé.
  • Favorece la lactancia materna. El contacto con el bebé hace que la mamá genere más oxcitocina, la hormona del amor. Además, al llevarlo cerca, el bebé mama más a menudo estimulando el pecho con mayor frecuencia, lo que genera un aumento en la producción de leche.
  • Mejor satisfacción de las necesidades del bebé. Tenerlo cerca nos permite reconocer sus señales de hambre o sueño antes de que el bebé llore. El bebé está más tranquilo y relajado, por lo que llora menos y favorece la mejor conciliación del sueño.
  • Satisfacer de manera adecuada las necesidades del bebé y que éste llore menos, hace que aumente nuestra autoestima y seguridad como padres.
  • Mejor desarrollo físico. La postura correcta y el movimiento, que actúa como un ejercicio pasivo, hace que el bebé desarrolle de forma adecuada su espalda y cadera.
  • Previene la plagiocefalia posicional, que es una deformidad craneal que consiste en un aplanamiento de la parte trasera de la cabeza.
  • Contribuye a la regulación de la temperatura y el ritmo respiratorio del bebé.
  • El sistema digestivo del bebé también es inmaduro. La postura correcta y el movimiento al ser llevado también favorecen la expulsión de gases y, por tanto, ayudar a aliviar o eliminar los cólicos del bebé.
  • Estimulación temprana y desarrollo emocional. El bebé al ser llevado se siente en un entorno seguro para observar el mundo que le rodea, integrándose en la vida diaria y las tareas cotidianas. Además, mejora la comunicación con el bebé y sus necesidades de contacto y seguridad están atendidas, lo que facilitará un correcto desarrollo emocional y un apego seguro.
  • Mayor autonomía para la madre. Un bebé requiere mucha atención y cuidados las 24 horas del día. Biológicamente, el bebé demandará más atención de la madre, por lo que el porteo ayuda a que la mamá pueda seguir con mayor facilidad sus actividades y tareas diarias, sin dejar de atender al bebé.
  • Seguir atendiendo a hermanos mayores. Si el bebé no es el primer hijo, además de satisfacer las necesidades del nuevo miembro de la familia, también deberemos atender a los hermanos mayores, que dadas las nuevas circunstancias, también demandarán mucha atención. Si porteamos al bebé, tenemos las manos libres para seguir atendiendo al hermano mayor, y sin el carrito más libertad de movimiento para seguirlos por el parque?
  • Mejor movilidad. Podemos movernos por lugares donde el carrito es incómodo o de difícil acceso. Por ejemplo, si nos gusta hacer rutas de montaña, podemos integrar al bebé en nuestros hobbies con ayuda del porteo.
  • Reduce los accidentes. Cuando los bebés empiezan a gatear, ponerse de pie o caminar, en un segundo que retiremos la vista de ellos pueden alcanzar algún objeto que no deberían, o pegar un traspiés y darse algún golpe. Si necesitamos hacer algo que requiera nuestra atención y no podamos estar con la vista al 100% en nuestro bebé, podemos cargarlos a la espalda y seguir realizando nuestras tareas con normalidad mientras el bebé permanece seguro.
  • Fortalece nuestra espalda y mejora nuestro tono físico. Si porteamos desde el nacimiento del bebé, o desde que es bien pequeñito, y lo hacemos con regularidad, nuestro cuerpo se va acostumbrando gradualmente a cargar con el peso del bebé que va aumentando gradualmente casi sin que nos demos cuenta. De esta manera, vamos fortaleciendo nuestro cuerpo sin apenas ser conscientes de ello. 
    Incluso para personas que sufren problemas de espalda, el porteo puede ser una gran ayuda. En estos casos es más importante aún elegir un portabebé adecuado, tanto para el bebé como para el adulto que portea, que distribuya bien el peso sobre nuestro cuerpo sin forzar ninguna zona y sobre todo evitando la sobrecarga en la zona afectada. Además de minimizar el impacto del peso de cargar al bebé sobre nuestro cuerpo, la espalda puede fortalecerse y tonificarse poco a poco.

Porteo Ergonómico vs Porteo No Ergonómico

Porteo Ergonómico vs Porteo No Ergonómico


MOCHILAS «COLGONAS»


Este tipo de mochilas comerciales son el extremo opuesto al concepto de ergonomía. No son respetuosas con la fisionomía y fisiología del bebé ni con la del adulto que portea. Aunque en la cajita se vendan como ergonómicas desde el nacimiento, cuesten un pastón, y se vendan en grandes superficiles con mucho renombre… De ahí que muchos papás la compren tan contentos mal aconsejados, por vendedores que no tienen la formación ni la información adecuada.


El bebé va colgando, literalmente, de sus genitales (hay que tener en cuenta que algunas marcas han ensanchado un «pelín» el puente para disimular y conseguir «disfrazar» la colgona). No va sentado, y el peso no se reparte de manera adecuada sobre su cuerpo. Sólo tenemos que pararnos a pensar cómo nos gustaría sentarnos nosotros mismos, cómodamente en un sillón donde todo nuestro cuerpo repose repartiendose la presión de manera uniforma, o colgaditos de un arnés por la entrepiera con las piernas colgando… Esto último duele solo de pensarlo, ¿verdad?


Si nos fijamos en los trabajadores que realizan trabajos en altura llevan arneses que les proporcionan sujeción en la parte de las piernas, para no ir colgando directamente de sus genitales.
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Bebé cara al mundo, ¿sí o no?


En relación a la espalda, las imágenes de la infografía superior hablan por sí solas. Si, además, ponemos al bebé mirando hacia delante (cara al mundo), la postura de su espalda es contraria a su curvatura natural, lordosis en lugar de cifosis. 


Cara al mundo el bebé, encima, está expuesto a una sobre-estimulación. Aunque parezca que le gusta, que está entretenido, le costará más conciliar el sueño y relajarse. su cerebro no está preparado aún para recibir tanto estímulo. Si también tenemos en cuenta que al mirar para delante no puede vernos, no nos tiene de referencia, puede asustarse con mayor facilidad e ir más intranquilo. Si se duerme, su cabeza no tiene ningún punto de apoyo y quedará colgando y bamboleándose.
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Resumiendo: si una mochila te permite poner al bebé «cara al mundo», huye sin mirar atrás.


En lo que respecta al adulto que portea, tampoco es que sean lo más adecuado. El peso no queda cerca de nuestro centro de gravedad, el bebé queda muy bajo y alejado de nuestro cuerpo, lo que hace que llevemos una postura forzada que nos producirá molestias y/o dolor al portear. Tampoco distribuyen el peso del bebé de manera adecuada en nuestro cuerpo, como otras mochilas que lo reparten de manera adecuada entre hombros, espalda y cadera. De ahí que muchos padres desistan del porteo muy pronto, porque con este tipo de mochilas enseguida se hace incómodo llevar el peso del bebé, aunque sea un bebé de pocos meses.


Si tenéis una mochila de este tipo, os animo a acercaros a una tienda especializada en porteo ergonómico y probar una mochila adecuada a la edad y desarrollo de vuestro bebé y experimentar la sensación de llevar a vuestro bebé pegadito sin que vuestro cuerpo se resienta por ello.



MOCHILAS PREFORMADAS


El concepto de ergonomía hay que «cogerlo con pinzas», ya que un portabebé, que a priori es ergonómico, puede no serlo si se usa en una franja de edad no adecuada. Es el caso de las mochilas preformadas, que sí se pueden llamar ergonómicas si se usan desde el momento en el que el bebé se mantiene sentado por sí mismo. Este tipo de mochilas (ergobaby, manduca, boba, tula, liliputi…), suelen traer incorporado (o venderse por separado) un reductorcojínadaptador… o como lo queramos llamar, para usar con bebés que aún no se mantienen sentados, y así, poner en la cajita que el portabebé es ergonómico desde el nacimiento. No dejan de ser un apaño, que pretenden solventar que el bebé recién nacido no se hunda en una mochila que le viene grande por todos lados, y evitar forzar la apertura de las piernas. 


¿Por qué no aconsejo el uso de este tipo de «apaños»?

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  1. Porque hay opciones mucho más optimas en el mercado (incluyendo mochilas: emeibaby, buzzidil, neko o fidella) que se adaptan a la postura natural del bebé respetando su fisionomía y fisiología. Hace unos años, por ejemplo en 2012 cuando nació mi hija mayor, este tipo de mochilas aún no habían llegado a España. Las opciones de porteo -si lo tuyo no eran los nudos y la tela- eran muy reducidas, por lo que estos «apaños» eran una opción a tener en cuenta si no te «arreglabas» con los fulares o la bandolera. A mi modo de ver se han quedado un pelín obsoletas frente a estas nuevas opciones, que puedes usarlas desde el nacimiento hasta el año y medio o los 3 años, incluso, sin que la diferencia de precio sea muy exagerada.
  2. Porque no sabemos si realmente las piernas van en una postura correcta. Los pies quedan por dentro de la mochila, como digo para no forzar la apertura de las piernas, pero no las vemos, aunque no vayan colgand, no sabemos si las rodillas están a la misma altura o si el peso está recayendo sobre los pies del bebé.
  3. No dan el soporte adecuado a la espalda del bebé. Los bebés que aún no se mantienen sentados solos, no están preparados para que su columna soporte su propio peso, por ello necesitan algo que les de una sujeción óptima y que a la vez respete esa curvatura natural en forma de «C» de su espalda. Estos reductores, no respetan esa curvatura ni le proporcionan un sostén adecuado, ni a su espalda ni a su cabeza.


A continuación te comparto una imagen en la que se ve muy bien la postura idónea de un bebé pequeño con un fular de gasa trasparente:
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Postura natural del bebé


Espero que te haya sido de utilidad esta información. Te animo a compartirla y, si tienes dudas, a contactar con una asesora de porteo que os ayude a encontrar el portabebé que mejor se adapte a vuestras necesidades para que podáis disfrutar de los placeres y beneficios del porteo porteo ergonómico.

Sintonizando RADIO-TETA


Seguro que si das (o has dado) el pecho a bebés o niños más mayorcitos sabes de lo que estoy hablando. Para quien no sepa a lo que me refiero, se trata de una «costumbre» que adquieren los bebés, de jugar, tocar, estirar, acariciar… el otro pezón que queda libre mientras toman el pecho, con el fin de estimular la salida de la leche.


Esta «bonita costumbre» que a algunas mamás nos trae un poco de cabeza, empieza en torno al año, cuando el bebé nota que la leche ya no sale con tanta rapidez como al principio, cuando aún la producción se estaba adaptando a las necesidades del bebé, y la leche salía a su libre albedrío, aunque el bebé no estuviera en ese momento mamando. Llegado ese punto, la producción ya está más supeditada a la demanda que hace el bebé y, por tanto, requiere que el propio bebé estimule la subida de la leche con su succión. Eso es lo que hace el bebé con su manita en el otro pezón, estimular el pecho para acelerar ese reflejo de subida de la leche. Así que no es ningún capricho, ni ganas de molestarnos. Simplemente es algo instintivo, va con la naturaleza de la lactancia.


¿Es algo pasajero?


Supongo que dependerá de cada bebé. En nuestro caso no. Mi hija comenzó a hacerlo poquito antes de cumplir el año. Va camino de los 3 y no ha ido a menos, al contrario. 


¿Es posible evitarlo?


Hay maneras de mitigarlo, de distraer su atención hacia otra cosa… Dependiendo del bebé. En mi caso mi niña tiene las cosas muy claras, y no le vale decirle que la tetita necesita descansar para estar lista luego, o que le molesta a mamá. No. Si le aparto la mano se enfada, y no desiste de su empeño. No hay lugar para negociación. 


¿Solución?


Para mi la solución han sido los collares de lactancia. Además de ser un complemento que me gusta mucho, los colores llamativos y las diferentes texturas mantienen al peque entretenido y a tu pezón disfrutando de una tranquilidad merecida. 


Estos collares también conocidos como entretenedores de porteo, son muy útiles también antes de esta fase de sintonización de RADIO-TETA, cuando el bebé comienza a sentir curiosidad por ver, tocar y llevarse a la boca las cosas que están a su alcance. Bien puede ser tu ojo, tu pelo o tu nariz. Por ello, también pueden ser un buen complemento para llevar mientras porteamos. No hace falta renunciar a collares y gargantillas (que pueden romperse y resultar peligrosos) cuando tenemos un bebé, solo tenemos que adaptar nuestros complementos a nuestra nueva situación de maternidad.


Por eso es importante que los collares estén elaborados con materiales naturales (madera sin tratar, hilos de algodón orgánico…) que el bebé pueda llevarse a la boca sin peligro. En lugar de meterte el dedo en el ojo en la nariz, el bebé puede jugar con tu collar y entretenerse mientras experimenta y se estimula con diferentes colores, tamaños y texturas.

Cuentas naturales de madera e hilo del algodón orgánico.


También resultan muy útiles en la etapa de dentición, en la que el bebé tiende a llevarse a la boca y morder todo lo que encuentra a su alcance. Puede morderlos y así calmar sus doloridas encías.


Son muchos los modelos y combinaciones que os podéis encontrar. Así como los materiales. La opción de silicona de grado alimentario también es muy buena elección. Te dejo en este enlace algunas posibilidades, algunas más sencillas tipo colgante y otras más elaboradas con mucho colorido y formas. Espero que te gusten y que llegado el caso te sean útiles.